La mente fue
creada para que fuese sirviente de la llama individualizada y no su dueño.
Debía ser el instrumento para crear y mantener el patrón o la visión hasta que
la manifestación física pudiese efectuarse. El cerebro está hecho para
elaborar el pensamiento pero no es el pensamiento.
El
cerebro tan sólo es el instrumento de la MENTE, no es la mente. Los
niños y los jóvenes, varones y mujeres, tienen mentes más elásticas, dúctiles,
prontas, alertas, etc. Muchos son los niños y jóvenes que gozan
preguntando a sus padres y maestros, sobre tales o cuales cosas, ellos desean
saber algo más, quieren saber y por eso preguntan, observan, ven ciertos
detalles que los adultos desprecian o no perciben.
Conforme
pasan los años, conforme avanzamos en edad, la mente se va cristalizando poco a
poco. La mente de los ancianos está fija, petrificada, ya no cambia ni a
cañonazos.
Los
viejos ya son así y así mueren, ellos no cambian, todo lo abordan desde un
punto fijo. Es doloroso comprender a fondo, como a través del tiempo se va
petrificando la MENTE poco a poco.
La
MENTE es el matador de lo REAL, de lo verdadero. La MENTE destruye el AMOR. EL
AMOR de los viejos es imposible porque la mente lo destruye con sus
"CHOCHERAS" IDEAS FIJAS, PREJUICIOS, CELOS, "EXPERIENCIAS",
"RECUERDOS", pasiones sexuales, etc. etc. etc. La MENTE es el
peor enemigo del AMOR. En los países SUPERCIVILIZADOS el AMOR ya no existe
porque la mente de las gentes sólo huele a fábricas, cuentas de banco, gasolina
y celuloide. Existen muchas botellas para la mente y la mente de cada persona
está muy bien embotellada.
Unos
tienen la MENTE embotellada en el ABOMINABLE COMUNISMO, otros la tienen
embotellada en el despiadado CAPITALISMO. Hay quienes tienen la MENTE
EMBOTELLADA en los celos, en el odio, en el deseo de ser rico, en la buena
posición social, en el pesimismo en el apego a determinadas personas, en el
apego a sus propios sufrimientos, en sus problemas de familia, etc. etc. etc.
A
la gente le encanta embotellar la MENTE, Raros son aquellos que se resuelven de
verdad a volver pedazos la botella. Lo único que puede transformar el mundo es
eso que se llama AMOR, pero la mente destruye el AMOR.
Necesitamos
ESTUDIAR nuestra propia mente, observarla, investigarla profundamente,
comprenderla verdaderamente. Sólo así, sólo haciéndonos amos de sí mismos, de
nuestra propia mente, mataremos al matador del AMOR y seremos felices de
verdad. Aquellos que viven fantaseando a lo lindo sobre el AMOR,
aquellos que viven haciendo proyectos sobre el AMOR, aquellos que quieren que
el AMOR opere de acuerdo a sus gustos y disgustos, proyectos y fantasías,
normas y prejuicios, recuerdos y experiencias, etc. jamás podrán saber
realmente lo que es AMOR, de hecho ellos se han convertido en enemigos del AMOR. Quiénes
quieren que el AMOR se convierta en una pieza de su propia máquina rutinaria,
quienes quieren que el AMOR camine por los carriles equivocados de sus propios
prejuicios, apetencias, temores, experiencias de la vida, modo egoísta de ver
las cosas, forma equivocada de pensar, etc. acaban de hecho con el AMOR porque
éste jamás se deja someter.
Quienes
quieren que el AMOR funcione como YO QUIERO, como YO DESEO, como YO PIENSO,
pierden el AMOR porque CUPIDO, el DIOS del AMOR, no está dispuesto jamás a
dejarse esclavizar por el YO. La MENTE tiene el mal gusto de comparar. El
hombre compara una novia con otra. La mujer compara un hombre con otro. El
Maestro compara a un alumno con otro, a una alumna con otra como si todos sus
alumnos no mereciesen el mismo aprecio. Realmente toda comparación es
ABOMINABLE.
Quien
contempla una bella puesta de sol y la compara con otra, no sabe realmente
comprender la belleza que tiene ante sus ojos.
Quien
contempla una bella montaña y la compara con otra que vio ayer, no está
realmente comprendiendo la belleza de la montaña que tiene ante sus ojos.
Donde
existe COMPARACIÓN no existe el AMOR VERDADERO. El Padre y la Madre que aman a
sus hijos de verdad, jamás los comparan con nadie, les aman y eso es todo.
El
esposo que realmente ama a su esposa, jamás comete el error de compararla con
nadie, le ama y eso es todo.
EL
MAESTRO o la Maestra que aman a sus alumnos y alumnas jamás los discriminan,
nunca les comparan entre sí, les aman de verdad y eso es todo..
La
Mente Dividida por las comparaciones, la mente esclava del DUALISMO, destruye
el AMOR.
La
Mente dividida por el batallar de los opuestos no es capaz de comprender lo
nuevo, se petrifica, se congela. La MENTE TIENE MUCHAS PROFUNDIDADES, Regiones,
terrenos subconscientes, recovecos, pero lo mejor es la ESENCIA, la CONCIENCIA
y está en el Centro.
Cuando
el DUALISMO se acaba, cuando la mente se torna ÍNTEGRA, SERENA, QUIETA,
PROFUNDA, cuando ya no compara, entonces despierta LA ESENCIA, LA CONCIENCIA y
ese debe ser el objetivo verdadero de la EDUCACIÓN FUNDAMENTAL.